No es nada

Como si de la yema de tus dedos brotaran gotas de agua suena trémulo un golpe en el pecho. Lento. Constante. Cada golpecito te perfora delicada pero, firmemente, el corazón. Le arrebata los tiempos al latido y lo deforma como una partitura mojada. Ya sabes quién está ahí contigo. Ha vuelto. Lo viste venir porque... Leer más →

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